Hace unos días un frío gélido recorrió mi cuerpo cuando leí que en Europa, uno de cada cinco niños sufre abuso infantil. Eso es muy fuerte si pienso que en mi entorno ya hay al menos cinco niños. 

Irremediablemente empecé a darle vueltas al asunto, pensando qué podía hacer yo para evitar alguno de esos casos. Tristemente, no puedo estar a cada momento acompañando a cada menor que me rodea, pero quizás si que puedo enseñarles las herramientas suficientes para que detecten y eviten el abuso. Al tiempo que aportaros una serie de pautas que nos ayuden a educarles en la sexualidad y enseñarles el respeto hacia ella. 

Es muy fuerte pensarlo, pero que en Europa, haya aún 1 abuso cada 5 niños es escalofriante. Son estadísticas, estamos de acuerdo. Pero tenemos que tener en cuenta que cuando hablamos de abusos sexuales, establecemos varios niveles en los que un simple lenguaje verbal no adecuado hasta niveles que no quiero ni mencionar y todos imaginamos. 

Por lo tanto es importante que desde casa, la familia y el hogar tengamos unas pequeñas pautas que le ayuden a establecer límites, a denunciar cuando lo tengan que hacer y confiarnos ese tipo de situaciones. He leído mucho, me he informado, probablemente me falten argumentos o me sobren, pero estoy segura que aunque sea un poquito os puedo ayudar a que juntos evitemos cada vez más el abuso infantil.

1.LOS BESOS NO SON OBLIGATORIOS.

Estoy segura que en más de una ocasión has vivido esta situación, incluso tú hayas sido protagonista. Los besos no son obligatorios querido lector. Cuántas veces hemos oído: «Venga, dale un beso a fulanico» «Que se queda triste» «O le das un beso o no vamos al parque». Y me pregunto yo… Si no te apetece dar un beso, ¿Lo das? Nosotros como adultos tenemos herramientas que nos ayudan a establecer los besos por cortesía o los que son por que te apetecen, lo sientes, incluso reconocemos los besos obligados. Pero ellos no. Siendo exagerada, el niño puede aprender que los besos aunque no lo sientas hay que darlos. Y eso en cierto tipo de situaciones puede no venirles nada bien. No obliguemos a los niños a dar besos, si les apetece los darán. Igual que nosotros, tienen días rebotados en los que no te apetece nada. Los besos se dan porque se sienten, no por obligación. 

2.HAY SECRETOS QUE HACEN DAÑO

Lo que no quieras que el niño sepa, no lo comentes delante de él. Hay niños para los que es complicado administrar los secretos o las mentiras. Tú eres adulto y sabes perfectamente que a veces has mentido por el bien de alguien, por educación o simplemente para salvarte de una situación incómoda. Pero ellos, a veces, no saben administrar eso. Es importante que sepan que los secretos pueden hacerte daño. Que hay ciertas situaciones que hay que contar a un adulto, porque quizás necesiten ayuda aunque no lo sepan. Explicarles que existen secretos, que no deben ser guardados, que si algo les produce daño, o vergüenza, para que deje de producir ese daño, lo mejor es contártelo a ti, que siempre le comprenderás y protegerás.

3.EL RESPETO. ARMA CLAVE.

La mejor forma de evitar un posible abuso, es dotar a nuestros hijos de confianza plena. Autoestima fuerte y sobretodo sana. Por ello es importante tratarles con respeto, y hacer que ellos mismos también lo hagan con otras personas. Si fomentas en casa el respeto hacia ellos, cuando alguien no se comporte igual con ellos serán capaces de detectarlo y lo contarán.

4.SUS EMOCIONES SON IMPORTANTES

La Asociación Aspasi, recomienda «empezar desde los 3 años, explicando a los niños qué cosas les gustan y cuáles les molestan, qué partes del cuerpo son suyas, a través de cosas sencillas como juegos y cosquillas». Facilitarles herramientas para creer en ellos mismos. Hacerles saber que sus decisiones son importantes, que sus emociones y sentimientos también, no ninguneándoles por ser pequeños. 

5.ENSÉÑALE SU CUERPO

Es importante que le hablemos de su cuerpo. Que entiendan qué partes son suyas y solo suyas. Partes que nadie, y cuando digo nadie es nadie, debe pasar los límites con ella. Y nadie es familia y amistades también. Puedes ayudarte de libros como «Ni un besito a la fuerza» o «Mi cuerpo me pertenece a mi», libros que ofrecen y facilitan la educación en este sentido. 

Espero haberte ayudado aunque sea un poquito y que juntos evitemos cada vez más abusos infantiles. En nuestra mano esta darles las herramientas suficientes para detectarlo, contarlo y evitarlo. 

Ama, ámate y siempre ama. Desde el amor, todo se puede.

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